GASTRONOMÍA de VERANO, escoja su próximo destino con agua en la boca

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Fondue de Chocolate. Foto: Ascom MTur

Gastronomía y destaque de los destinos turísticos brasileños.

De los cerca de 900 eventos del calendario turístico brasileño, más de cien son orientados a la gastronomía

Quien lee la Historia de la Alimentación de Brasil, uno de los clásicos del folclorista Câmara Cascudo, queda con más ganas de conocer el país y el motivo es la gastronomía. Y el calendario cultural brasileño que mezcló tradiciones europeas, indígenas y africanas resultó en comidas y bebidas que llevan a los turistas a escoger sus próximos destinos con agua en la boca. En Natal, por ejemplo, tierra del escritor “potiguar” (término indígena que significa comedor de camarón), el turista encuentra una síntesis de esa herencia culinaria en base al crustáceo, de peces, de la carne de sol y de la macaxeira (aipim o mandioca), ingredientes del menú regional con pizcas y sabores de las tres etnias. En 2016, de los 880 eventos catastrados en el Calendário Nacional de Eventos, más de 100 fueron destinados a valorizar la gastronomía.

Camarón Havaiano Maracaípe. Crédito: Ascom/MTur

La gastronomia nordestina es un atractivo tan rico e importante para el turismo de la región, como las playas, ciudades históricas y atractivos culturales. Algunos platos típicos destacan el menú regional en los itinerarios turísticos. Ellos son: pastel de rolo y tapioca y cuscuz (PERNAMBUCO); buchada de bode (PB); sururu (ALAGOAS); y el cangrejo (SE). Arroz de cuxá (MA); el baião de dois (CE); además del tradicional capote, también conocido por galinha de Angola (PI). Bahia ofrece a los turistas un verdadero banquete de los orixás. El acarajé, bolinho de masa de frijoles, originalmente usado en las ofrendas a los santos do candomblé, de tan apreciado entre los locales y visitantes, y el oficio de las baianas de acarajé reconocido como patrimonio inmaterial de Brasil.

Tacacá. Foto: Jade Knorre

Los platos de origen indígena presentes en todas las regiones, marcan principalmente al cocina del Norte. Los sabores y aderezos del bosque también enriquecen la experiencia del turista en la mesa. En los kioscos, restaurantes, cruceros fluviales y hoteles de selva, los turistas encuentran peces típicos, como el tucunaré; harinas y beijús; frutos de sabores exóticos, entre ellos el açaí; y la maniçoba, plato hecho con la hoja de la mandioca brava. La variedad de jugos, helados y dulces es otro atractivo para quien viaja por los sabores de la Amazonia.

Empanada goiano. Foto: Ascom MTur

En el Centro-Oeste, la cocina se basa en los frutos y sabores de Cerrado como pequi, baru y guariroba. La empanada goiana hecho a base de pequi, lombo de porco, linguiça, queso fresco, pollo, palmito, guariroba y huevo cocido. Por otra parte, el pequi también es ingrediente indispensable de otro manjar goiana, el arroz com pequi. Los jugos, dulces y helados también privilegian las frutas nativas.

Fondue de Chocolate. Foto: Ascom MTur

La  inmigración también marca los destinos brasileños en lo que se come. La cultura europea, los chocolates, quesos y vinos atraen, por la boca, los turistas que visitan las sierras gaucha y catarinense. En Rio Grande do Sul, el tradicional churrasco es la marca registrada de los gauchos que prefieren la comida apreciada por los indios Guaranis que asan las carnes en hoyos hechos en la tierra.

La gastronomía minera. Foto: Ascom MTur

Algunos dicen que uno de los platos típicos de São Paulo es el pastel de feira o el famoso sandwich de mortadela, pero la capital paulista tiene en la alta gastronomía uno de sus principales atractivos. Masas italianas, los dulces portugueses y las cocinas japonesa y árabe no se diferencian en nada a los países de origen. Otro destaque es la comida minera, fuerte aliada de la arquitectura barroca es hermana siamesa de la vida tranquila de las sierras de Minas Gerais. Después de subir y descender las laderas de las ciudades históricas, no hay como el viajero resistirse a un fogón de leña con comida de campo (tutu, torresmo, costela, linguiça, guisado de carne y gallina caipira) y, de aperitivo, una cachaça de cabeza. En Rio de Janeiro, hay que reservar el sábado para la tradicional feijoada carioca regada de caipirinha. Y en Espírito Santo, una buena opción es la tradicional moqueca capixaba, hecho en las famosas y tradicionales ollas de barro.

Por Geraldo Gurgel /Ministerio de Turismo de Brasil